Semana 7
EL CONTROL COMO FACTOR DE SELECCION
EL CONCRETO
El concreto es un material durable y resistente pero,
dado que se trabaja en su forma líquida, prácticamente puede adquirir cualquier
forma. Esta combinación de características es la razón principal por la que es
un material de construcción tan popular para exteriores.
Ya sea que adquiera la forma de un camino de entrada
amplio hacia una casa moderna, un paso vehicular semicircular frente a una
residencia, o una modesta entrada delantera, el concreto proporciona solidez y
permanencia a los lugares donde vivimos.
En la forma de caminos y entradas, el concreto nos
conduce a nuestro hogar, proporcionando un sendero confortable hacia la puerta.
Además de servir a nuestras necesidades diarias en
escalones exteriores, entradas y caminos, el concreto también es parte de
nuestro tiempo libre, al proporcionar la superficie adecuada para un patio.
El concreto de uso común, o convencional, se produce
mediante la mezcla de tres componentes esenciales, cemento, agua y agregados, a
los cuales eventualmente se incorpora un cuarto componente que genéricamente se
designa como aditivo.
Al mezclar estos componentes y producir lo que se
conoce como una revoltura de concreto, se introduce de manera simultánea un
quinto participante representado por el aire.
La mezcla intima de los componentes del concreto
convencional produce una masa plástica que puede ser moldeada y compactada con
relativa facilidad; pero gradualmente pierde esta característica hasta que al
cabo de algunas horas se torna rígida y comienza a adquirir el aspecto,
comportamiento y propiedades de un cuerpo sólido, para convertirse finalmente
en el material mecánicamente resistente que es el concreto endurecido.
La representación común del concreto convencional en
estado fresco, lo identifica como un conjunto de fragmentos de roca,
globalmente definidos como agregados, dispersos en una matriz viscosa
constituida por una pasta de cemento de consistencia plástica. Esto significa
que en una mezcla así hay muy poco o ningún contacto entre las partículas de
los agregados, característica que tiende a permanecer en el concreto ya
endurecido.
Consecuentemente con ello, el comportamiento mecánico
de este material y su durabilidad en servicio dependen de tres aspectos
básicos:
Las características, composición y propiedades de la
pasta de cemento, o matriz cementante, endurecida.
La calidad propia de los agregados, en el sentido más
amplio.
La afinidad del matriz cementante con los agregados y
su capacidad para trabajar en conjunto.
En el primer aspecto debe contemplarse la selección de
un cementante apropiado, el empleo de una relación agua/cemento conveniente y
el uso eventual de un aditivo necesario, con todo lo cual debe resultar
potencialmente asegurada la calidad del matriz cementante.
En cuanto a la calidad de los agregados, es importante
adecuarla a las funciones que debe desempeñar la estructura, a fin de que no
representen el punto débil en el comportamiento del concreto y en su capacidad
para resistir adecuadamente y por largo tiempo los efectos consecuentes de las
condiciones de exposición y servicio a que esté sometido.
Finalmente, la compatibilidad y el buen trabajo de
conjunto del matriz cementante con los agregados, depende de diversos factores
tales como las características físicas y químicas del cementante, la
composición mineralógica y petrográfica de las rocas que constituyen los
agregados, y la forma, tamaño máximo y textura superficial de éstos.
De la esmerada atención a estos tres aspectos básicos,
depende sustancialmente la capacidad potencial del concreto, como material de
construcción, para responder adecuadamente a las acciones resultantes de las
condiciones en que debe prestar servicio. Pero esto, que sólo representa la
previsión de emplear el material potencialmente adecuado, no basta para obtener
estructuras resistentes y durables, pues requiere conjugarse con el
cumplimiento de previsiones igualmente eficaces en cuanto al diseño,
especificación, construcción y mantenimiento de las propias estructuras.
CEMENTOS RECOMENDABLES POR SUS EFECTOS EN EL CONCRETO
Las condiciones que deben tomarse en cuenta para
especificar el concreto idóneo y seleccionar el cemento adecuado para una obra,
pueden determinarse por la indagación oportuna de dos aspectos principales:
1) las características propias de la estructura y de
los equipos y procedimientos previstos para construirla.
2) las condiciones de exposición y servicio del
concreto, dadas por las características del medio ambiente y del medio de
contacto y por los efectos previsibles resultantes del uso destinado a la
estructura.
Existen diversos aspectos del comportamiento del
concreto en estado fresco o endurecido, que pueden ser modificados mediante el
empleo de un cemento apropiado, para adecuar los a los requerimientos
específicos dados por las condiciones de la obra. Las principales
características y propiedades del concreto que pueden ser influidas y modificadas
por los diferentes tipos y clases de cemento, son las siguientes:
·
Cohesión y manejabilidad
·
Concreto Pérdida de revenimiento fresco
·
Asentamiento y sangrado
· Tiempo
de fraguado
·
Adquisición de resistencia mecánica
·
Concreto Generación de calor endurecido
·
Resistencia al ataque de los sulfatos
·
Estabilidad dimensional (cambios volumétricos)
·
Estabilidad química (reacciones cemento-agregados)
En algunos aspectos la influencia del cemento es
fundamental, en tanto que en otros resulta de poca importancia porque existen
otros factores que también influyen y cuyos efectos son más notables. No
obstante, es conveniente conocer y tomar en cuenta todos los efectos
previsibles en el concreto, cuando se trata de seleccionar el cemento apropiado
para una obra determinada.
EFECTOS EN EL CONCRETO FRESCO
COHESIÓN Y MANEJABILIDAD
La cohesión y manejabilidad de las mezclas de concreto
son características que contribuyen a evitar la segregación y facilitar el
manejo previo y durante su colocación en las cimbras. Consecuentemente, son
aspectos del comportamiento del concreto fresco que adquieren relevancia en
obras donde se requiere manipular extraordinariamente el concreto, o donde las
condiciones de colocación son difíciles y hacen necesario el uso de bomba o el
vaciado por gravedad.
Prácticamente, la finura es la única característica
del cemento que puede aportar beneficio a la cohesión y la manejabilidad de las
mezclas de concreto, por tanto, los cementos de mayor finura como el portland
tipo III o los portland-puzolana serían recomendables en este aspecto. Sin
embargo, existen otros factores con efectos más decisivos para evitar que las
mezclas de concreto segreguen durante su manejo y colocación. Entre tales
factores puede mencionarse la composición granulométrica y el tamaño máximo del
agregado, el consumo unitario de cementante, los aditivos inclusores de aire y
el diseño de la mezcla de concreto.
ASENTAMIENTO Y SANGRADO
En cuanto el concreto queda en reposo, después de
colocarlo y compactarlo dentro del espacio cimbrado, se inicia un proceso
natural mediante el cual los componentes más pesados (cemento y agregados)
tienden a descender en tanto que el agua, componente menos denso, tiende a
subir. A estos fenómenos simultáneos se les llama respectivamente asentamiento
y sangrado, y cuando se producen en exceso se les considera indeseables porque
provocan cierta estratificación en la masa de concreto, según la cual se forma
en la superficie superior una capa menos resistente y durable por su mayor
concentración de agua. Esta circunstancia resulta particularmente inconveniente
en el caso de pavimentos de concreto y de algunas estructuras hidráulicas cuya
capa superior debe ser apta para resistir los efectos de la abrasión mecánica e
hidráulica.
Los principales
factores que influyen en el asentamiento y el sangrado del concreto son de
orden intrínseco, y se relacionan con exceso de fluidez en las mezclas, características
deficientes de forma, textura superficial y granulometría en los agregados
(particularmente falta de finos en la arena) y reducido consumo unitario y/o
baja finura en el cementante.
¿POR QUÉ 28 DÍAS?
La edad de 28 días se eligió en los momentos en que se
comenzaba a estudiar a fondo la tecnología del concreto, por razones técnicas y
prácticas. Técnicas porque para los 28 días ya el desarrollo de resistencia
está avanzado en gran proporción y para la tecnología de la construcción
esperar ese tiempo no afectaba significativamente la marcha de las obras.
Prácticas porque 28 días es un múltiplo de los días de la semana y evita
ensayar en día festivo un concreto que se vació en días laborables. Pero las razones
técnicas han cambiado sustancialmente porque con los métodos constructivos
actuales 28 días puede significar un decisivo adelanto de la obra por encima de
los volúmenes de concreto cuya calidad no se conoce.
La velocidad de ganancia de resistencia mecánica del
concreto depende de numerosas variables y resultan muy diferentes entre unos y
otros concretos. De esas variables, la más importante puede ser la composición
química del cemento, la misma finura, la relación agua cemento, que cuanto más
baja sea favorece la velocidad, la calidad intrínseca de los agregados, las
condiciones de temperatura ambiente y la eficiencia de curado. Esto hace que
los índices de crecimiento de la resistencia no pueden ser usados en forma
segura o precisa con carácter general para cualquier concreto.
Todos los comportamientos de la resistencia mecánica
del concreto han llevado a conocer día a día la naturaleza del concreto:
El concreto es una masa endurecida que por su propia
naturaleza es discontinua y heterogénea. Las propiedades de cualquier sistema
heterogéneo dependen de las características físicas y químicas de los
materiales que lo componen y de las interacciones entre ellos. Con base en lo
anterior, la resistencia del concreto depende principalmente de la resistencia
e interacción de sus fases constituyentes:
– La
resistencia de la pasta hidratada y endurecida (matriz).
– La
resistencia de las partículas del agregado.
– La
resistencia de la interface matriz-agregado.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA RESISTENCIA MECÁNICA DEL
CONCRETO
CONTENIDO DE CEMENTO
El cemento es el material más activo de la mezcla de
concreto, por tanto sus características y sobre todo su contenido (proporción)
dentro de la mezcla tienen una gran influencia en la resistencia del concreto a
cualquier edad. A mayor contenido de cemento se puede obtener una mayor
resistencia y a menor contenido la resistencia del concreto va a ser menor.
RELACIÓN AGUA-CEMENTO Y CONTENIDO DE AIRE
En el año de 1918 Duff Abrams formuló la conocida “Ley
de Abrams”, según la cual, para los mismos materiales y condiciones de ensayo,
la resistencia del concreto completamente compactado, a una edad dada, es
inversamente proporcional a la relación agua-cemento. Este es el factor más
importante en la resistencia del concreto:
Relación agua-cemento = A/C
Donde:
A= Contenido de agua en la mezcla en kg
C= Contenido de cemento en la mezcla en kg
De acuerdo con la expresión anterior, existen dos
formas de que la relación agua-cemento aumente y por tanto la resistencia del
concreto disminuya: aumentando la cantidad de agua de la mezcla o disminuyendo
la cantidad de cemento. Esto es muy importante tenerlo en cuenta, ya que en la
práctica se puede alterar la relación agua-cemento por adiciones de agua
después de mezclado el concreto con el fin de restablecer asentamiento o
aumentar el tiempo de manejabilidad, lo cual va en detrimento de la resistencia
del concreto y por tanto esta práctica debe evitarse para garantizar la
resistencia para la cual el concreto fue diseñado.
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